Costa Verde colapsa y evidencia la inacción de las autoridades
La Costa Verde colapsa en Miraflores tras una grieta de 20 metros provocada por la erosión marina, obligando al cierre del tercer carril y del puente peatonal en la playa La Pampilla.
El municipio de Miraflores informó que la Costa Verde colapsa Miraflores después de que la erosión marina provocara un forado y una grieta de 20 metros, obligando al cierre del tercer carril vehicular y del puente peatonal en la playa La Pampilla.
El municipio de Miraflores comunicó que había alertado a la Gerencia de Desarrollo Urbano de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) sobre este riesgo desde febrero de 2023, repitiendo la advertencia en noviembre del mismo año, enero de 2024, mayo de 2025 y en septiembre del año pasado. Sin embargo, la comuna afirma que no ha recibido respuesta a sus comunicaciones.
Impacto del colapso: Costa Verde colapsa en Miraflores
La situación es preocupante, ya que La Pampilla es solo uno de los siete puntos críticos identificados por el municipio en la costa. Durante un recorrido por la zona, se constató que alrededor de 50 metros de la vía peatonal en la playa Los Delfines han estado destruidos desde 2023, una situación similar se observa en la playa Tres Picos, donde el malecón y los muros de contención han colapsado a lo largo de casi 200 metros.
En La Pampilla, se encontró que los pilares que sostienen la vía peatonal, construida en 2015 durante la gestión de Luis Castañeda, presentan un grave deterioro por corrosión. La MML fue multada en su momento por esta obra, y la Marina de Guerra indicó que no había autorizado su ejecución debido a la falta de sustento técnico.
Este colapso pone en riesgo a aproximadamente 55 mil conductores que utilizan el tercer carril diariamente, según estimaciones del municipio miraflorino.
La Municipalidad de Miraflores ha señalado como críticos los siguientes lugares: la playa Los Delfines, la playa Tres Picos (Punta Roquitas), la playa La Pampilla I, la playa La Pampilla II, la playa Miraflores, la playa Redondo II y la playa La Estrella, que está frente al viaducto Armendáriz. Sin embargo, el problema en la Costa Verde es más profundo y tiene raíces históricas. Luis Morán, quien preside la Comisión Nacional en Gestión de Riesgo de Desastres del Colegio de Ingenieros del Perú, declaró que "la estabilidad de cualquier infraestructura está íntimamente relacionada con la capacidad portante y la estabilidad del suelo que la sostiene".
Desde su construcción a finales de la década de 1960, la vía se asienta sobre desmonte y material proveniente de las obras de la Vía Expresa de Paseo de la República. Para reducir costos, se empleó un suelo que carecía de las propiedades necesarias para soportar las cargas de servicio a las que está sometido. Además, este material no fue compactado adecuadamente para alcanzar la resistencia necesaria”, detalló Morán.
El aumento del tráfico vehicular y el impacto de las olas están provocando un desmoronamiento gradual del suelo. También se observó que los espolones cercanos a las zonas afectadas presentan un deterioro significativo, lo que les impide cumplir su función de reducir la energía del oleaje.
“La alternativa para preservar las vías de la Costa Verde es mejorar el suelo en el que se asientan y protegerlas con losas de concreto en los taludes. Ninguna obra es eterna, pero puede tener una duración adecuada con una construcción y mantenimiento apropiados”, aseguró Morán.
La Costa Verde, que se extiende por 4.2 kilómetros y atraviesa seis distritos, tiene características específicas que complican su gestión. Esta vía metropolitana limita con la zona costera, cuya gestión corresponde a la Marina de Guerra mediante la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI).
Durante años, estos factores han dificultado la planificación y gestión integrada de la Costa Verde. En 1994 se creó la Autoridad del Proyecto Costa Verde (APCV) con la misión de "promover, ordenar y supervisar el desarrollo integral y sostenido de la Costa Verde". No obstante, en 2023, tras recibir la notificación de la Municipalidad de Miraflores acerca de la pérdida de más de 11 hectáreas de terreno por erosión, no se adoptaron medidas efectivas. Se intentó obtener un comentario de la APCV sobre la situación actual de la franja litoral, pero no se recibió respuesta.
A partir de 2018, la DICAPI otorgó a la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos (EMAPE) una autorización "exclusiva y excluyente" por 30 años para ejecutar y mantener la infraestructura del malecón y la ciclovía, abarcando más de 7.3 hectáreas. Ese permiso se concedió con el objetivo de eliminar obstáculos burocráticos en el proyecto "Mejoramiento del Malecón de la Costa Verde tramo San Isidro – Chorrillos".
Sin embargo, esta obra, iniciada en 2012 y dividida en cinco tramos, ha enfrentado numerosos problemas. Por ejemplo, la primera fase, que abarca el tramo San Miguel - Magdalena, culminó en un laudo arbitral desfavorable para el Estado, además de cinco adicionales de obra y la falta de una liquidación de cierre debidamente sustentada.
En Miraflores, se asignaron inicialmente más de 28.2 millones de soles para el segundo tramo de la obra, pero al no concluirse, se dividió en tres "saldos de obra" que coinciden con las áreas gravemente impactadas por la erosión. En La Pampilla, se había aprobado una inyección de más de 5 millones de soles a fines de 2020, pero este presupuesto fue revertido a la MML, dejando el proyecto sin ejecutar.
Se solicitó a Emape un comentario sobre la situación en varias ocasiones, pero no se recibió respuesta hasta el cierre de este informe. La falta de respuesta no es sorprendente, dado que la empresa municipal tampoco logró proporcionar la información requerida por la Contraloría General durante dos inspecciones efectuadas en 2025 y 2026. En la primera fase alegaron que la información "no estaba disponible" y que su personal era nuevo; en la segunda, justificaron que los funcionarios desconocían los expedientes por su reciente ingreso sin una "adecuada entrega de cargo".




